¿Qué puedes hacer con un trípode?

Si tuviera que recomendarte un accesorio para iniciarte sería sin duda un trípode. Una vez que tienes tu cámara y tu objetivo, y quieres seguir avanzando, dando pasitos en este mundo de la fotografía, te planteas qué adquirir, que si un flash, que si una mochila, un objetivo que resucite tu cámara, o un  filtro que le de vidilla… La verdad es que así, sin saber es complicado decidirse, pero para eso estamos en el blog, para echarte un cable.

¿Qué puedes hacer con un trípode?

Aunque te recomiende comenzar a completar el equipo por un trípode, como esto va en gustos, te cuento qué puedes hacer con él para que puedas tomar la decisión por ti 😉

  • Fotografía de larga exposición: efecto sedosolightpainting, fotografía nocturna
  • Fotografiar en condiciones de poca luz.
  • Conseguir una mayor nitidez.
  • Autorretratarte. Y no es sólo por el hecho de retratarte, que también, sino porque muchas veces cuesta encontrar incautos con la suficiente paciencia para nuestras largas sesiones de ejercicios, así que quién mejor que tú para hacerte de modelo y, para ello, necesitas irremediablemente el trípode ;).
  • Fotografías en secuencia: también hay quien las llama multiexposición, se trata de esas imágenes en las que aparece la misma persona en diferentes posturas y lugares.
  • Bracketing u horquillado. Algo que suena demasiado difícil de pronunciar, parece también demasiado complejo de ejecutar, pero para nada es así. Si lees este artículo verás todas las posibilidades que ofrece y lo sencillo que es ;).
  • Time lapse. ¿Te imaginas ver cómo se pone el sol a cámara rápida? Lo puedes lograr con esta técnica.
  • Capturar el movimiento. ¿Te gustaría lograr una fotografía similar a la siguiente? Pues no te queda más remedio que usar un trípode 😉

Capturar el movimiento

Capturar el movimiento

Grandes trípodes por menos de 100 euros

Aunque el trípode que tu cámara réflex querría tener superaría probablemente los 100 euros, o incluso los 200, no debes privarte de uno si tu presupuesto es menor. Existen buenos trípodes por mucho menos y que pueden cumplir las funciones que tú necesitas.

Si no eres profesional, no tienes una cámara de peso excesivo, ni unos grandes teleobjetivos como los que les ves a los paparazzi, por poner algunos ejemplos, lo normal es que te valga un trípode normalito, que te ayude a sujetar tu cámara mientras practicas.

Y si más adelante necesitas algo más, pues das otro paso. Pero lanzarte directamente a un trípode de 2oo euros o más así de primeras es como lanzarte a comprar la cámara más cara (nivel profesional) cuando no vas a utilizar ni la mitad de sus prestaciones. Y quedarte media vida ahorrando para lograr uno de esos mientras las ganas de hacer fotos se van por la borda, tampoco es plan. Mejor empezar por donde uno puede 😉

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